En el salón, en el parque o en las fiestas, los niños conviven con amigos que hablan distinto, juegan de otra manera, prefieren otros colores o se interesan por cosas diferentes ¡y eso es maravilloso! 

La infancia es el momento ideal para sembrar una idea muy poderosa: cada amigo es diferente, cada persona es única y todas merecen respeto.

UNICEF señala que promover la inclusión y el respeto por la diversidad desde edades tempranas fortalece el desarrollo emocional y social de los niños, “si bien no existe un enfoque único para todos, la ciencia es clara: cuanto antes inicien los padres la conversación con sus hijos, mejor.”

Como padres y cuidadores, tenemos un papel clave para ayudar a nuestros pequeños a entender, aceptar y valorar las diferencias. No se trata de dar grandes discursos, sino de acompañarlos en el camino de manera natural y sencilla. 

¿Por qué es importante hablar de las diferencias?

Desde preescolar, los niños empiezan a notar similitudes y diferencias: en el aspecto físico, en los gustos, en las habilidades y en las formas de ser. Si los guiamos, podemos evitar comparaciones o exclusiones que lleguen a surgir por falta de comprensión.

Cuando ayudamos a nuestros hijos a entender que todos somos diferentes y que esas diferencias son las que nos hacen ser auténticos, estamos fortaleciendo:

  • La empatía
  • El respeto
  • La autoestima
  • Las habilidades sociales
  • La capacidad de convivir sanamente

Un niño que aprende a respetar las diferencias será un adulto más responsable, sensible, empático y seguro de sí mismo.

Cada niño es único ¿Cómo se lo explico a mi hijo?

  • Empieza con ejemplos cercanos

Puedes usar frases simples como:

  • “A ti te gusta dibujar y a tu amigo le gusta correr. Los dos son gustos muy divertidos.”
  • “Hay niños que hablan bajito y otros más fuerte, y todos son igual de valiosos.”
  • “Tú tienes el pelo rizado y papá lacio. Son distintos y son bonitos”
  • “Mira las mariposas, hay de muchos colores y tamaños. Todas son hermosas”

Así tu hijo puede comenzar a identificar que las diferencias son parte de la vida diaria.

  • Valida sus preguntas con calma

Ten en cuenta que la clave siempre es no juzgar la pregunta, sino usarla como oportunidad para enseñar. Es normal que los niños pregunten cosas como:

“¿Por qué se mueve raro?” o “¿Por qué no juega como yo?”

En lugar de regañar, puedes responder:

  • “Porque todos aprendemos y jugamos de manera distinta.”
  • “Cada persona es diferente, y eso nos hace únicos y especiales.”

  • Habla de talentos e intereses distintos

Explícale que algunos niños son buenos para cantar, otros para armar rompecabezas, otros para ayudar, escuchar o imaginar historias.

Puedes decir: “Cada uno tiene talentos diferentes, y juntos aprendemos más.” Esto fortalece el respeto y evita comparaciones dañinas.

Más tips sobre amistad y respeto

  • Enséñale a respetar a pesar de que no le guste lo mismo

No todos tienen que pensar igual o jugar a lo mismo. Este aprendizaje es clave para la convivencia. Puedes ayudarle a entender con frases como:

  • “Aunque no te guste ese juego, puedes respetar que a tu amigo sí le guste.” 
  • “No tenemos que ser iguales para ser amigos.”

  • Usa cuentos, juegos o videos

Las historias sobre amistad y diversidad son grandes aliados. Después de leer cuentos o ver series relacionadas, puedes preguntar:

  • “¿Qué te gustó de este personaje?”
  •  “¿En qué es diferente a ti?”
  • “¿Cómo se ayudaron entre ellos?”

Ositos Cariñositos: Libera la Magia, disponible en Edye, muestra historias que refuerzan estas enseñanzas; ya que cada personaje es diferente, único y valioso.

El ejemplo empieza en casa

Los niños observan cómo hablamos de otras personas, cómo tratamos a quienes son distintos y cómo resolvemos conflictos. Si tú muestras respeto, apertura y curiosidad por las diferencias, tu hijo lo aprenderá de forma natural.

Enseñar que cada amigo es diferente no solo ayuda a mejorar la convivencia hoy, sino que construye las bases de un mundo más respetuoso mañana.

Cuando tu hijo aprende que ser diferente es normal, valioso y enriquecedor, también aprende a aceptarse a sí mismo tal como es… y eso, sin duda, es uno de los regalos más grandes que podemos darles.

🩵 Celebremos el amor y la amistad con los niños

Suscríbete a Edye y pasa un feliz San Valentín.