La amistad es una parte esencial del desarrollo de nuestros pequeños. Para los niños en edad preescolar, los amigos son como espejitos mágicos donde comienzan a verse a sí mismos, sus emociones y descubren distintas maneras de relacionarse con los demás.
¿Qué significa la amistad en los primeros años?
Cuando hablamos de amistad en la infancia, nos referimos a esos vínculos que los niños empiezan a construir entre sí. Desde chiquitos disfrutan compartir juegos, risas y experiencias con otros; se identifican, reconocen a aquellos con los que simpatizaron, recuerdan actividades juntos y sienten cuando alguien les “importa”. Estos intercambios, aunque parezcan simples, están formando las bases de su mundo emocional.
¿Por qué la amistad ayuda al desarrollo emocional?
- Sentirse querido, comprendido y validado
Tener amigos da a los niños un lugar donde sentirse aceptados y valorados. Ese sentido de pertenecer a un grupo pequeño ayuda a su bienestar emocional y fortalece su autoestima.
- Aprender a comprender las emociones
Al convivir con amigos, los niños enfrentan sentimientos y emociones como alegría, tristeza, frustración o incluso celos. Estas experiencias son oportunidades perfectas para que aprendan a identificar y nombrar lo que sienten.
- Desarrollar empatía y habilidades sociales
Cuando un niño se da cuenta de cómo se siente su amigo, se pone en el lugar del otro. Este aprendizaje les permite compartir, escuchar, responder con cuidado, además de practicar la tolerancia y la paciencia; todas estas habilidades los acompañarán toda la vida.
- Practicar convivencia y resolución de conflictos
Los pequeños no siempre están de acuerdo, y eso está bien. Los desacuerdos con amigos son momentos donde aprender a convivir y solucionar problemas juntos se vuelve real y significativo.
La organización Educo, experta en educación infantil, señala que “la amistad […] permite a los más pequeños desarrollar habilidades sociales, crecer emocionalmente y sentirse apoyados y felices en su entorno”.
En otras palabras: las experiencias sociales entre pares no solo crean recuerdos bonitos, sino que modelan la forma en que los niños interpretan sus relaciones, sus emociones y su lugar en el mundo.
🩵 Aprendiendo a tratar bien a los demás
¿Cómo podemos apoyar?
- Fomentar oportunidades de juego con otros niños: reuniones de juego, actividades en grupo o simplemente encuentros en el parque ayudan a crear lazos afectivos.
- Hablar sobre sus amistades: preguntar qué le gusta de su amigo, cómo se sintió hoy o qué hicieron juntos ofrece un espacio para reflexionar sobre sus emociones.
- Modelar empatía y respeto desde casa: los niños aprenden mucho observando cómo los adultos se relacionan con otros y resuelven diferencias.
- Celebrar sus logros sociales y acompañar sus frustraciones: reconocer cuando comparten, escuchan o esperan su turno fortalece la confianza y les enseña que sus esfuerzos sociales son valiosos.
- Compartir contenidos literarios y audiovisuales: podemos apoyar leyendo cuentos, viendo series y videos donde estos valores se desarrollen. “Ositos Cariñositos: Libera la Magia”, disponible en Edye, ejemplifica el poder de la unión y la verdadera amistad.
La amistad en la infancia es mucho más que juegos y risas: es una escuela emocional donde los niños van construyendo su personalidad, aprenden a quererse, a comprender a otros y a abrir su corazón al mundo.
¿Lo más bonito? Estos aprendizajes no solo los acompañan en la etapa preescolar… ¡sino que los guían para formar relaciones sanas y significativas por siempre!
🩵 Me cuesta trabajo hacer amigos

