Grisù es un dragón muy diferente a los demás: en lugar de querer escupir fuego y asustar, sueña con ser bombero y ayudar a los demás. En cada episodio, enfrenta situaciones donde su entusiasmo y su deseo de hacer lo correcto lo llevan a intentar resolver problemas, aunque no siempre le salga bien a la primera. A lo largo de sus aventuras, Grisù aprende a controlar sus impulsos, a intentarlo de nuevo cuando se equivoca y a confiar en sí mismo. Con la guía de su familia y otros personajes, la serie presenta de forma cercana y divertida temas como la frustración, la perseverancia y el valor de ayudar a otros.
Fomentar en los niños la perseverancia, el autocontrol y la confianza en sí mismos, promoviendo la capacidad de aprender de los errores y seguir intentando.

Grisù
Fumé
Stella
David
- Aros o marcas en el suelo
- Globos con agua o pelotas ligeras
- Bote o cesto de plástico
Colocar el bote a una distancia que sea un reto para el niño. Explicarle que, como Grisù, debe entrenar su puntería para "lanzar agua" (el globo o pelota) y dar en el blanco.
El niño debe intentar encestar. Si falla tres veces seguidas, es probable que aparezca la frustración.
En ese momento, enséñale la frase mágica de Grisù: "¡Seré bombero!". Pídele que respire profundo antes de intentarlo de nuevo.
Si el niño se siente muy frustrado, invítalo a dar un paso más cerca.
Pregúntale: "¿Qué necesita un bombero para lograrlo esta vez?" El objetivo es que entienda que ajustar el plan es parte del éxito.